Lecturas de abril: thrillers, romántica y ensayo

Hasta que no me siento a escribir estas entradas, no me doy cuenta de que, por lo general, durante el mes leo libros bastante diferentes entre sí. En abril, un par de thrillers, otro par de literatura romántica y un ensayo. La cosa está variadita.

¿Quién se ha llevado a Daisy Mason?, de Cara Hunter

Puntuación: 4 de 5.

Es… adictivo. De empezar y no poder dejar de leer. Pero no es un simple libro que enganche y ya está, sino que además está bien escrito y tiene un fondo que, por lo general, no suelo encontrar en las historias de este tipo.

«La foto me hacía pensar siempre en un poema que leímos una vez en la escuela, “Sorprendido por la dicha”. Así era como se veía a Jake en la imagen: sorprendido por la dicha. Como si su propia felicidad lo hubiera cogido desprevenido».

La autora parte de elementos bien conocidos en los thrillers, como el cliché del policía atormentado (el inspector Fawley, encargado de la investigación), pero los maneja a la perfección y los mejora. Además, la manera de narrar la historia por parte de Fawley y dirigirse al lector, de tú a tú, me ha gustado mucho.

Pero la historia no solo la cuenta él. La autora intercala el punto de vista del inspector, en primera persona, con la tercera, para que conozcamos otros momentos de la investigación en los que no está presente. Además, se acompaña de noticias de prensa, transcripciones de declaraciones de la policía, tuits, post en Facebook, etc., que le dan mayor realismo a la historia. También hay saltos hacia atrás en el tiempo que nos van explicando y mostrando las circunstancias que llevan a la desaparición de Daisy.

Dos hombres y un niño, de T. J. Klune

Puntuación: 3 de 5.

Partamos de la base de que la trama ES la película Shelter, una de mis favoritas. El autor debió de ver la peli, le gustó y dijo: «Voy a escribir mi propia novela», así que hizo los cambios que consideró oportunos y pa’lante con la vida. Si tú también has visto Shelter, es imposible leer este libro sin tener en la cabeza las escenas de la peli.

Dejando a un lado eso, o teniéndolo en cuenta, el libro me gustó, sobre todo por pequeños detalles, como el nombre de Papá Bear; el realismo de sus reacciones y el proceso para aceptarse; sus monólogos internos: ingeniosos, caóticos reales; el personaje de Ty (aunque al autor se le fue un poco de las manos eso de hacerle inteligente, intuitivo y maduro para su edad, y a veces no parecía ni por asomo un crío de nueve años), o la familia que forman Bear, Ty, Otter, Creed, Anna y la señora Paquinn.

Hay muchos otros detalles que no me gustaron, como recurrir a conflictos que podrían solucionarse si hubiese ✨comunicación✨, las partes más telenovelescas y empalagosas al extremo o el tratamiento de la homosexualidad de Otter y Bear como EL GRAN SECRETO y «A VER CÓMO CONTAMOS ALGO ASÍ».

Todas la malditas veces que la tuve debajo de mí, de Cristina Prada

Puntuación: 2 de 5.

Al principio pintaba bien: idea entretenida, actual, divertida. Pero después se me hizo bola, lo que ocurría era cada vez más inverosímil y me llegó a aburrir.

Tiene bastantes cosas que no me convencieron, como Ava, la protagonista, que me dio mucha PEREZA, y, sobre todo, su «amistad» con el grupo (al día siguiente de conocerse, ok) y las historias de «amor». Queda muy muy MUY forzado y poco creíble. ¡No les ha dado tiempo a conocerse!

Creo que entiendo la intención de la autora: hacer realidad lo que cualquier fan se ha imaginado alguna vez. Pero precisamente por eso a veces parecía un fic escrito por mí misma a los catorce años conociendo a mis ídolos, en el que todos se enamoran de mí y nos hacemos superamigos y me insisten en que soy fabulosa.

El sótano de Oxford, de Cara Hunter

Puntuación: 3 de 5.

Sigue las «aventuras» del inspector Fawley, al que conocí en ¿Quién se ha llevado a Daisy Mason? y empecé a leer con bastantes ganas. Me tuvo muy enganchada y, sin duda, es una historia bastante entretenida. La premisa de la que parte te empuja a querer saber más y no soltar el libro.

Peeero el desarrollo de la trama, sobre todo de la mitad hasta el final, no me convenció en absoluto. La resolución del misterio y su explicación me parecieron cogidos con pinzas, demasiado enrevesados.

En ese sentido, fue decepcionante.

Expuesta: Un ensayo sobre la epidemia de la ansiedad, de Olivia Sudjic

Puntuación: 2 de 5.

Otra decepción, esta mayor.

Vale, sí, en tres o cuatro párrafos me sentí identificada con la autora, como mujer, como escritora y como persona con trastorno de ansiedad. Pero, como decía, fueron unos pocos párrafos.

Porque, en general, me costó seguir sus explicaciones; las noté muy enrevesadas (quizá por el lenguaje, nada claro), lejanas, poco naturales.

Y ni siquiera es un ensayo en sí sobre la ansiedad, como epidemia, que menciona el título. Es un ensayo sobre la experiencia de la autora desde su punto de vista muy muy privilegiado. Pero no profundiza demasiado o le dedica muchas páginas (como yo pensaba por el título y la sinopsis), sino que se queda cojo. Un quiero y no puedo.

Publicado por Cintia Fernández Ruiz

Leo, escribo, corrijo. Y vuelta a empezar.

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