Lecturas de agosto: amor, familia y casa en el árbol

Durante el mes de agosto cerré el chiringuito del blog pero también de mi cabeza y me ha costado hasta leer. Pero, eh, ¡algo he leído! Cuatro novelitas ligeras, que me han gustado de menos a más. Te cuento:

Sangre y tinta, de Abril Camino

Puntuación: 2 de 5.

Es un libro corto, que entretiene y se lee rápido. Hasta aquí todo bien. Pero me costó conectar con uno de los protagonistas, Cam (el típico malote con tatuajes y Harley, que en el fondo es un trozo de pan) y, sobre todo, con Amanda (la buenísima chica que nunca ha hecho nada en su vida hasta que conoce al chico «malo»). Su historia de amor me pareció demasiado apresurada, enamoradísimos después de verse un par de veces, y no terminé de creérmela.

PERO Sangre y tinta también nos regala la relación entre los hermanos: Cam, Matt y Lucy, mi parte favorita del libro, y con eso ya me gana un poquito.

Mi hogar serás tú, de Abril Camino

Puntuación: 2.5 de 5.

Spin-off de Sangre y tinta centrado en Matt, el personaje que más me gustó de ese primer libro. Aun así, la historia es muy muy corta y pasa todo demasiado rápido, de manera muy precipitada. No me dio tiempo a coger cariño a Luke (el interés amoroso de Matt) o a que la historia de amor entre Matt y él me impactase o, al menos, me tocase un poquito el corazón.

Aun así, fue guay conocer a Matt un poco más.

Quédate conmigo, de Anyta Sunday

Puntuación: 3 de 5.

Sin duda, Sunday sabe crear historias entrañables, con momentos cuquis y divertidos, que atrapan de principio a fin. Pero, esta vez, el «conflicto» por el que los protagonistas no estaban juntos no me convenció, me parecían razones de poco peso.

Mi mayor pega, además, es la misma que en libros anteriores: las parejas protagonistas me parecen iguales. De una novela a otra cambia la trama, pero tengo la sensación de leer siempre sobre los mismos personajes.

El arpa de hierba, de Truman Capote

Puntuación: 3.5 de 5.

La historia que narra Capote es sencilla, sin grandes acontecimientos, en un pequeño pueblo estadounidense donde todo el mundo se conoce y se cree en el derecho y la necesidad de meterse en la vida de los demás.

Pero su manera de escribir, los personajes que crea, la ambientación, convierten esa historia sencilla en algo extraordinario, entrañable… mágico.

Publicado por Cintia Fernández Ruiz

Leo, escribo, corrijo. Y vuelta a empezar.

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