Lecturas de febrero: un libro divertidísimo salvó el mes

Creo que las cuatro estrellazas de uno de los libros compensa la baja valoración de los otros tres. Vamos, que Cómo (no) enamorarse, de Myriam M. Lejardi, apareció en febrero para salvar(me).

En esta entrada encontrarás minirreseñas de:

  • 42 semanas, de Ana González Duque
  • Blackout, de Dhonielle Clayton, Tiffany D. Jackson, Nic Stone, Angie Thomas, Ashley Woodfolk y Nicola Yoon
  • Cómo (no) enamorarse, de Myriam M. Lejardi
  • Solo contigo, de Victoria Vílchez
Portadas de 42 semanas y Blackout

42 semanas, de Ana Gonzalez Duque

Puntuación: 1.5 de 5.

Me dejó bastante meh. No logré conectar con los protagonistas ni creerme su relación. Para mí, está contada de manera apresurada: «Pasa una semana en la que hemos quedado varias veces y nos hemos hecho amigos», pero, en realidad, no vemos cómo se fragua esa amistad. Así que, en general, me daba igual lo que les ocurriese.

Tampoco conseguí entender la gran decisión que toma Marta al principio de la historia y que dirige el resto de la trama. Ojo, a partir de aquí, spoilers: después de los argumentos tan convincentes que había estado dando para no tener ni querer hijos, ese cambio de opinión (tan tremendamente importante) me pareció muy precipitado.

A título personalísimo, por supuesto, me gustaba más la idea inicial de abortar y el rumbo que podría haber tomado, porque en literatura no se ha tratado tanto de una manera natural. Pero, como decía, es cosa mía.

Blackout, de Dhonielle Clayton, Tiffany D. Jackson, Nic Stone, Angie Thomas, Ashley Woodfolk y Nicola Yoon

Puntuación: 1.5 de 5.

Salvo UNA historia («Sin máscara», de Nic Stone), que me gustó bastante, y otra que era mona pero poco más («Hechas para encajar», de Ashley Woodfolk), las demás me parecieron simplonas y muy básicas. Algunas incluso las leí en diagonal porque me aburrían.

Y, aunque en otro libro seguramente me hubiese gustado el detalle de que los relatos estén entrelazados a través de los personajes (todos tenían vínculos entre ellos), en Blackout me dio exactamente igual.

Vamos, que el libro me dejó bastante fría.

Portadas de Cómo (no) enamorarse y Solo contigo

Cómo (no) enamorarse, de Myriam M. Lejardi

Puntuación: 4 de 5.

Me divirtió tanto que me nació la necesidad de hablar de forma más extendida en esta reseña. Por eso, no me voy a repetir, pero sí que me parece curioso destacar que, una semana después de haber terminado de leerlo, todavía pienso en los personajes y en lo mucho que disfruté de la lectura.

Pero, entiéndeme bien, Cómo (no) enamorarse no es solo un libro divertido, sino una historia bien contada, bien escrita, con personajes diferentes, diversos y bien construidos.

Solo contigo, de Victoria Vílchez

Puntuación: 1.5 de 5.

La primera parte, Solo tú y yo (de la que hablé en las lecturas de enero), me enganchó muchísimo y se me hizo corta, pero esta segunda ni me convenció, ni me atrapó, ni la encontré necesaria. Creo que la historia, tal y como se desarrolla, era para un solo libro.

Además, a modo ya muy personal, algunas de las cosas que se decían los protagonistas, sobre todo Axel, me daban bastante vergüencita ajena, y cada vez que este llamaba a Trey «chico de oro» (y era muy a menudo), me chirriaban los dientes del cringe. Ay.

Como dije sobre la primera parte, esta también necesita una buena corrección ortotipográfica, y sigue habiendo expresiones que suenan muy raras, como una mala traducción del inglés.

Publicado por Cintia Fernández

Leo, escribo, corrijo. Y vuelta a empezar.

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