Cómo maquetar un texto para un concurso o editorial

¿Has terminado de escribir tu relato o novela (¡¡enhorabuena!!) y quieres enviarlo a un concurso o a una editorial? Antes de lanzar al mundo tu obra, ten en cuenta que debes maquetar el texto y «ponerlo bonito», porque, de un primer vistazo, el lector se llevará una imagen que, quizá, cueste cambiar más adelante.

Aunque, ojo, no es solo una cuestión estética, sino también de facilitar la lectura y conseguir la inmersión total en tu historia.

A ver, está claro que cada uno puede maquetar sus textos como quiera, pero hay ciertos requisitos generalizados, pautas que sí o sí es recomendable seguir si quieres causar buena impresión, «entrar por el ojo» y ofrecer una imagen profesional.

Como en casi todo, hay variantes, y debes adaptarte a lo que pide el organizador del concurso, la editorial, el cliente, etc. Pero, en caso de que no exijan nada, es conveniente presentar tus textos así:

  • Fuente Times New Roman.
  • Tamaño de letra 12.
  • Interlineado 1.5 o doble espacio.
  • Texto justificado.
  • Márgenes de, al menos, 2.5 cm (izquierda, derecha, superior e inferior).
  • Páginas numeradas.
  • Sin espacio entre párrafos, solo el que sale por defecto al cambiar de línea.
  • El primer párrafo de cada escena comienza pegado al margen. En el resto, la primera línea se mete un poquito (0,50 o 0,75 cm). 
Relato «Personas robóticas y jueves celestiales» maquetado para presentar a concurso
Este es el comienzo de mi relato «Personas robóticas y jueves celestiales», maquetado tal y como lo presenté al Primer Concurso Alféizar de Relatos LGTBIQ+ 2020 y que fue seleccionado para su publicación.
  • Entre una escena y otra dejamos un espacio en blanco. Ni asteriscos, ni rayas, ni cualquier otro símbolo, solo un espacio.
  • Si hay que imprimirlo, a una sola cara.
  • Formato: preferiblemente PDF. Si no, Word.
  • Sobra decirlo, pero… sin faltas de ortografía. 
  • Asegúrate de haber utilizado la raya larga (esta —) para los diálogos y acotaciones, en vez del guion o la raya corta.
  • Uniformidad. Vamos, que si usas la cursiva para indicar ciertos tipos de palabras (como extranjerismos, títulos de canciones o libros, etc.), hazlo a lo largo de todo el texto (y no en unos casos cursiva, en otros comillas… para lo mismo).
  • BUENA CORRECCIÓN. Asegúrate de limpiar tu texto antes de enviarlo.

A la hora de corregir un relato, novela o cualquier otro tipo de texto, ofrezco como «extra» la posibilidad de adaptarlo a los requisitos que te piden, ya sea para participar en un concurso, enviarlo a una editorial o presentárselo a cualquier otra persona o entidad. Tan solo házmelo saber al contactar conmigo.

¡Mucha suerte con vuestros textos!

Lecturas de junio: sorpresas y decepciones

De los cinco libros que he leído durante el mes de junio, esperaba con muchas ganas dos de ellos y… han sido una completa decepción. Otro me ha dado lo que prometía; otro, sin más, y otro ha sido una sorpresa bastante guay.

Sigue leyendo “Lecturas de junio: sorpresas y decepciones”

Reseña «Ike y los comedores de cuerpos», de Jorge Cienfuegos

Título: Ike y los comedores de cuerpos
Autor: Jorge Cienfuegos
Idioma original: español
Año de publicación: 2021
Género: slasher, comedia survival
Perfil en Goodreads
Puedes leer aquí las primeras páginas
Precio: 9 €
Valoración: ⭐️⭐️⭐️⭐️

Inicio del libro:

«Nuestra humilde escuela secundaria de la periferia de Springfield, Illinois, jamás había tenido un reconocimiento mayor que la victoria en la liga estatal de debate, que nos clasificaba para las eliminatorias nacionales que se celebrarían en Richmond, Virginia, y que, a su vez, eran la puerta a la gran final en nada menos que Washington D. C.».

¿De qué trata?:

Ike y su grupo de debate, de camino a una competición, tienen que pasar la noche en un motel de Kentucky. Y empiezan a ocurrir cosas muy chungas.

Sigue leyendo “Reseña «Ike y los comedores de cuerpos», de Jorge Cienfuegos”

Lecturas de mayo: desapariciones y reencuentros

No me he dado cuenta de lo mucho que había leído en mayo hasta que no me he sentado a escribir esto. Así que, entre tanto libro, hay mucha variedad y opiniones diversas. Vamos, que hay historias que me han gustado mucho, otras que no me han gustado nada (aquí va la primera puntuación de una sola estrella del año), otras que ni fu ni fa…

Sigue leyendo “Lecturas de mayo: desapariciones y reencuentros”

3 dudas ortográficas frecuentes: si no/sino, aun/aún, a ver/haber

Por lo que hablo con gente cercana (y veo en redes sociales), hay ciertas dudas ortográficas que casi siempre se repiten o que más problemas causan a la hora de ponernos a escribir: ¿cuándo usar si no/sino, aun/aún y a ver/haber?, ¿qué diferencia un término de otro?

Cuando nos surgen estas dudas solemos tirar una moneda imaginaria al aire y, venga, para adelante con lo que salga. Otra opción es escribir una de las opciones y ver si «queda bien» o, al menos, nos suena así escrito.

Para no tener que recurrir a lo anterior, es básico entender el por qué se escribe de una manera o de otra y, así, nos será más fácil acordarnos de poner o no la tilde, be o uve, separar las palabras, etc. Vamos allá.

SI NO/SINO

Si no: esta secuencia de dos palabras está formada, por una parte, por el si condicional y, por otra, por la conjunción negativa no. Por lo tanto, la utilizaremos para introducir una oración condicional negativa: «Si no estudias, suspenderás el examen».

Sino: aquí hay dos opciones, una) que actúe como conjunción adversativa (el uso más común) y dos) como sustantivo.

Como conjunción, la utilizamos para contraponer un concepto afirmativo a otro negativo anterior: «No se llama Paula, sino Rocío», «Mi color preferido no es el rojo, sino el morado».

Como sustantivo, sino es sinónimo de «fatalidad» o «destino»: «Hazme caso y cambiaré el sino de tu vida».

En resumen, escribimos si no en dos palabras cuando tiene valor condicional negativo, y sino en el resto de los casos.

👉 Truco: si entre el si y el no podemos introducir algún elemento sin que el texto pierda sentido, entonces va separado y lo escribimos en dos palabras: «Si (tú) no estudias, suspenderás el examen».

Para más explicaciones y usos de estos términos, puedes visitar este artículo de la Wikilengua.

AUN/AÚN

👉 Truqui (así, para empezar): el adverbio aún se escribe con tilde cuando puedes sustituirlo por todavía. Ejemplo: «Aún no he comido» («Todavía no he comido»).

En cambio, se escribe sin tilde cuando significa inclusohastatambién (ni) siquiera: «Aun estudiando a diario, no consiguió aprobar el examen».

El conector aun así, equivalente a pese a eso sin embargo, se escribe sin tilde en aun, tal como indica la Ortografía de la lengua española, mientras que la secuencia aún así, con tilde en aún, significa todavía así.

En esta entrada de la Fundéu explican más casos de aun aún.

A VER/HABER

Hay que entender que, sí, se pronuncian igual, pero son dos verbos completamente diferentes, por lo que los emplearemos en contextos distintos:

La expresión a ver está formada por la preposición a y el infinitivo del verbo ver: «Fuimos al cine a ver su última película». En cambio, haber es otro verbo diferente: «Esta noche va a haber luna llena». 

Las dudas y los errores surgen en expresiones del tipo: «A ver cómo acaba la historia…», «¡A ver si nos vemos!», «A ver si quedamos un día de estos», en que usamos la locución a ver.

👉 Truco: para saber si debemos utilizar la expresión a ver, podemos probar a sustituirla por veamos o vamos a ver: «A ver si mi madre cambia de opinión (veamos si mi madre cambia de opinión».

Para más explicaciones y usos, puedes visitar este artículo de la RAE.