3 dudas ortográficas frecuentes: si no/sino, aun/aún, a ver/haber

Por lo que hablo con gente cercana (y veo en redes sociales), hay ciertas dudas ortográficas que casi siempre se repiten o que más problemas causan a la hora de ponernos a escribir: ¿cuándo usar si no/sino, aun/aún y a ver/haber?, ¿qué diferencia un término de otro?

Cuando nos surgen estas dudas solemos tirar una moneda imaginaria al aire y, venga, para adelante con lo que salga. Otra opción es escribir una de las opciones y ver si «queda bien» o, al menos, nos suena así escrito.

Para no tener que recurrir a lo anterior, es básico entender el por qué se escribe de una manera o de otra y, así, nos será más fácil acordarnos de poner o no la tilde, be o uve, separar las palabras, etc. Vamos allá.

SI NO/SINO

Si no: esta secuencia de dos palabras está formada, por una parte, por el si condicional y, por otra, por la conjunción negativa no. Por lo tanto, la utilizaremos para introducir una oración condicional negativa: «Si no estudias, suspenderás el examen».

Sino: aquí hay dos opciones, una) que actúe como conjunción adversativa (el uso más común) y dos) como sustantivo.

Como conjunción, la utilizamos para contraponer un concepto afirmativo a otro negativo anterior: «No se llama Paula, sino Rocío», «Mi color preferido no es el rojo, sino el morado».

Como sustantivo, sino es sinónimo de «fatalidad» o «destino»: «Hazme caso y cambiaré el sino de tu vida».

En resumen, escribimos si no en dos palabras cuando tiene valor condicional negativo, y sino en el resto de los casos.

👉 Truco: si entre el si y el no podemos introducir algún elemento sin que el texto pierda sentido, entonces va separado y lo escribimos en dos palabras: «Si (tú) no estudias, suspenderás el examen».

Para más explicaciones y usos de estos términos, puedes visitar este artículo de la Wikilengua.

AUN/AÚN

👉 Truqui (así, para empezar): el adverbio aún se escribe con tilde cuando puedes sustituirlo por todavía. Ejemplo: «Aún no he comido» («Todavía no he comido»).

En cambio, se escribe sin tilde cuando significa inclusohastatambién (ni) siquiera: «Aun estudiando a diario, no consiguió aprobar el examen».

El conector aun así, equivalente a pese a eso sin embargo, se escribe sin tilde en aun, tal como indica la Ortografía de la lengua española, mientras que la secuencia aún así, con tilde en aún, significa todavía así.

En esta entrada de la Fundéu explican más casos de aun aún.

A VER/HABER

Hay que entender que, sí, se pronuncian igual, pero son dos verbos completamente diferentes, por lo que los emplearemos en contextos distintos:

La expresión a ver está formada por la preposición a y el infinitivo del verbo ver: «Fuimos al cine a ver su última película». En cambio, haber es otro verbo diferente: «Esta noche va a haber luna llena». 

Las dudas y los errores surgen en expresiones del tipo: «A ver cómo acaba la historia…», «¡A ver si nos vemos!», «A ver si quedamos un día de estos», en que usamos la locución a ver.

👉 Truco: para saber si debemos utilizar la expresión a ver, podemos probar a sustituirla por veamos o vamos a ver: «A ver si mi madre cambia de opinión (veamos si mi madre cambia de opinión».

Para más explicaciones y usos, puedes visitar este artículo de la RAE.

Lecturas de abril: thrillers, romántica y ensayo

Hasta que no me siento a escribir estas entradas, no me doy cuenta de que, por lo general, durante el mes leo libros bastante diferentes entre sí. En abril, un par de thrillers, otro par de literatura romántica y un ensayo. La cosa está variadita.

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5 libros imprescindibles

El otro día un booktuber que sigo hablaba de los libros que le «cambiaron la vida». A mí me parece una expresión muy contundente (y poco acertada), pero entiendo el concepto que hay detrás: libros que te cautivaron, te impresionaron (para bien) y no te los pudiste quitar de la cabeza en una buena temporada. En mi caso, se convirtieron en favoritos y los tengo puestos en un pedestal.

Así que esta lista podría ser la de mis libros preferidísimos, esos que rescataría del método de Marie Kondo (quedarte solo con los 30 que te hacen feliz y quieres conservar) o aquellos que metería en el búnker para salvarlos de un posible apocalipsis. Es decir, esos libros imprescindibles y que considero que, al menos una vida en la vida, todo el mundo debería leer. Vamos, mis MEGARRECOMENDACIONES.

(Si me lees desde hace tiempo, no te sorprenderán mis elecciones…). 

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Reseña «La gente no existe», de Laura Ferrero

Título: La gente no existe
Autora: Laura Ferrero
Idioma original: español
Año de publicación: 2021
Género: ficción (antología de relatos)
Perfil en Goodreads
Puedes leer aquí las primeras páginas
Precio: 17.90 €
Valoración: ⭐️⭐️⭐️⭐️

Inicio de la antología:

«A veces, Amelia se esconde detrás de la verja y se queda ahí, de pie, observando cómo sus compañeros de clase, que salen en tropel, se abalanzan al cuello de esas madres que los esperan a la salida del colegio con los bocadillos envueltos en papel de plata, donuts para los afortunados, y bollycaos si aún hay más suerte. A Amelia le gusta quedarse ahí, a caballo entre los dos mundos, la escuela y la calle, agarrada a esa mochila en la que Cobi extiende los brazos con traje y corbata».

¿De qué trata?:

El libro está formado por diecisiete relatos independientes pero con elementos en común: la ausencia, los miedos, el dolor, la soledad, el amor, la familia… la vida cotidiana.

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Lecturas de marzo: Mediterráneo

En línea con los meses anteriores, en marzo tampoco he leído mucho (buuuh). Por suerte, uno de los dos libros me gustó mogollón, así que compensa un poquito esta falta de concentración, desmotivación o parón lector (llámalo X).

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